"Es necesario que Él
crezca y que yo mengüe" (Juan 3:30)
Quiero empezar con lo que siempre he dicho, todo lo que escribo aquí es algo con lo que estoy lidiando justo cuando decido publicar algo, o algo que Dios me ha enseñado y quiere que aplique a MI vida.
Decidí ponerle ese título, porque suena casi como una novela o algo así :D y porque obviamente las palabras en mayúscula llaman la atención, pero no voy a hablar sobre las fotos que uno se toma a sí mismo y la sube a sus redes sociales, aunque justo hoy estaba irritada por ese tema. Pero realmente estaba molesta no por las selfies que mis contactos de mis diferentes redes sociales suben(no se ofendan, todos están guapos :D), sino por verme reflejada en ese acto, un acto que no se trata solo de fotos, sino de la "selfie interior" por darme cuenta que yo soy así, que me estoy amoldando a este tiempo, donde todo es individualismo, donde solo importa el "yo" y luego "más yo".
Estamos tan concentrados en nosotros mismos, en satisfacernos, en el consumismo, en ser el centro de atención, que nos olvidamos de lo realmente importante.
El problema no son las fotos, el problema es nuestro corazón,
"Pues donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón" (Mateo 6:21)
El problema es que en una sociedad como la nuestra nos interesa todo menos Dios, a Él lo dejamos en último lugar, cómo último recurso cuando tenemos problemas, ya sea para pedir ayuda o para reclamar por lo mal que nos va.
Estamos tan
centrados en agradar a otros que nos olvidamos de agradar a Dios.
Estamos tan
ocupados tomando mil fotos hasta encontrar una para subir a las redes sociales,
que no tenemos tiempo para tener comunión con Dios.
Estamos tan
desesperados por consumir, por comprar, comprar y comprar que nos olvidamos de
compartir y nos volvemos egoístas.
Estamos tan
inmersos en nuestros problemas, en autocompadecernos que no recordamos que Dios
es más grande que cualquier situación.
Estamos enfocados en nosotros mismos que olvidamos amar al prójimo, y si "no amamos a quien podemos ver, entonces como decimos que amamos a Dios a quien no vemos".
O peor aún,
estamos tan satisfechos por nuestros logros, orgullosos por presumir lo que
somos que se nos olvida agradecer a Dios por lo menos por darnos un día más de vida.
No estoy hablando de que dejemos de subir selfies (cada quien puede hacer lo que le venga en gana) pero sí creo que es necesario, como dice Romanos, que dejemos de tener "un concepto de nosotros más alto del que debemos tener". Que dejemos de enfocarnos en cosas vanas y empecemos a poner nuestra mirada en lo realmente importante, en Cristo, en Aquél que nunca le importó ser humillado, quien a pesar de ser Dios decidió hacerse humano por amor a nosotros y ser obediente aunque eso le costara la vida.
Te invito a conocerlo, no se trata de una religión, de cosas aburridas, se trata de vivir una aventura en dónde conforme lo vayamos conociendo podamos decir lo mismo que dijo Juan "es necesario que Él crezca y que yo mengüe" y de verdad que no hay nada mejor que eso.
Repito lo que siempre escribo al final de cada entrada, todo lo aquí expuesto son enseñanzas de parte de Dios para mi vida, y mi intención no es señalar a alguien, sino compartir experiencias.
Gracias por leerme, que Dios te bendiga :)
P.D. Ya había publicado un tema similar, está un poco más abajo por si te interesa :)

